En estas épocas lo que más veo en las redes sociales es la asquerosa exaltación del yo.
Dentro de esta situación paranoica en la que tratamos de sobrevivir, el ser humano no pierde la oportunidad y aprovecha al máximo su necesidad de mostrarse.
Incapacitados de ir a trabajar, de juntarse, de mostrarse hacia el resto, exponerse al ojo del otro, pierden las formas más básicas de llenar ese vacío de autoestima para poder, en este caso, hacerlo mediante las redes sociales.
Nunca vi tanta exposición, tanto ego expresado en fotos que a nadie en realidad interesan, sino que sólo se alimenta mediante la simple exposición, y lo loco es que retroalimenta como una cadena: uno publica algo y te solicita a vos que lo hagas. Entonces, ya de por sí te expones al resto, y aseguras que te vean, y se lo pedís a otro que va a hacer exactamente lo mismo, entonces todo se vuelve una espiral de yo's fea, vacía de contenido.
Qué tan vacía es la gente de ahora.