desvanezco ante la inconsistencia de no saber
el susodicho no está, se fue
y quedan los despojos de lo que existió
y que permanece si lo hago revivir
la incógnita de lo acontecido
de lo imaginado, de lo temido
suplicio ante la desconexión
por la posible reunión con otro ser
luego, intentar respirar
vuelve el alma al cuerpo
falsa calma
y así, todos los días
todas las noches
siempre
.